Compartir ideas, trucos e inventillos con todos los que les guste hacer, arreglar o reparar ellos mismos las cosas de casa y del jardín.
Por mi parte quiero aportar las que yo conozco y me gustaría que también aportarseis aquí las vuestra
Este truco es súper sencillo, ya se me había olvidado pero el otro día revisando unos libros de bricolage apareció por allí y me dije " No puede pasar esta semana sin que lo publique, seguro que a alguien le va a venir muy bien".
En las fotos se puede ver muy bien como construirlo. Se coge una goma elástica y se coloca alrededor de los mangos del alicate, uniéndolos con la misma para mantener con la presión ejercida las puntas unidas.
Esta herramienta puede ser útil para sujetar muchas cosas, pero para lo que es especialmente apreciada es para facilitar la unión de varias piezas por medio de soldadura eléctrica o bien mediante pegamento instantáneo. En esta última se evita el peligro que puede ocasionar la caída accidental del producto químico sobre la piel. Todos sabemos lo problemático que es el quitar ese tipo de pegamento por su rápida adhesión a cualquier superficie. Los alérgicos también se pueden beneficiar al evitar el contacto.
Para soldar viene muy bien porque posibilita sujetar la pieza y tener las dos manos libres para sujetar el soldador por un lado y el rollo del estaño por otro.
Se puede utilizar cualquier tipo de alicate, no solo el de la imagen. Hay que tener en cuenta que cuantas más gomas pongamos más presión ejerceremos sobre las puntas. A veces es suficiente solo con una, pero otras habrá que poner más, sobre todo si la pieza que queremos sujetar es larga o pesada.
Se puede utilizar varios alicates de presión si queremos sujetar más de una pieza.
Se puede hacer un banco rústico utilizando restos de poda. Podemos aprovechar restos de nuestros árboles o bien de los montones de leña que dejan en la calle nuestros vecinos.
En el caso que nos ocupa utilicé unas antiguas parras, ya muy viejas, que no producían casi uvas y estas eran de poca calidad. Estaba tan cansado del trabajo que me daban para nada, que decidí deshacerme de ellas.
Cuando tenía los troncos en el suelo se me ocurrió construir el banco.
En las fotos se ve bien la estructura. Si os fijáis bien observaréis que las patas traseras y la sujeción del respaldo son de una sola pieza. Esto le proporciona una gran fortaleza.
Te puedes recostar totalmente, sin miedo a caerte de espaldas.
Lo primero que hice fue cortar las piezas aproximadamente como las veis, sin mucha precisión. Al finalizar el banco ya las retocaría.
Segundo plantee la estructura contra un muro para que no se moviese mientras lo armaba. Utilicé alambre verde de jardinero para unir momentáneamente las piezas y a la vez para ver como podían quedar.
Tercero con la ayuda de una broca hice los agujeros en los troncos para después introducir en ellos tornillos para unir las piezas.
Cuarto con la ayuda de una sierra de calar rebaje los nudos y trocitos de ramas que podían molestar a la hora de sentarse. De la misma forma alisé el tronco del respaldo para que la espalda se apoyase con más comodidad.
Pongo una foto en la que se ve la parte baja del banco para que os fijéis en la forma de unir las patas. Utilicé unos troncos de madera de pino, de un resto de poda de un vecino, porque no me quedaba más trozos de parra. Es importante unir las patas de una forma similar a esta para dar estabilidad a la estructura.
Los tornillos que utilice son especiales para madera y de longitudes diversas suficientes para atravesar los dos troncos correspondientes, pero evitando que la punta de los mismos sobresalga. Esto es importante para evitar accidentes. Las puntas pueden hacer heridas o rasgar la ropa. Tenerlo muy en cuenta.
Para atornillar os aconsejo utilizar un destornillador eléctrico o bien la propia taladradora si tiene regulación de potencia. Esto ahorrará un montón de trabajo.
No ha quedado mal del todo, tal vez demasiado rústico, pero a mi me gusta.
Si quieres que tu casa tenga un olor especial solo tienes que hacer una cosa muy fácil.
Coges un manojo de tomillo, romero o sobre todo de jara y lo colocas encima de un radiador de la calefacción. Notarás rápidamente la diferencia. Cuando entres en casa o en la habitación respirarás una atmósfera más agradable y natural.
Veréis que las plantas se van secando con el tiempo y pierden el olor, pero esto se puede evitar y alargar su duración si de vez en cuando las hidratamos con agua. Podéis utilizar dos métodos: - Rociar agua con una botella provista de spray directamente sobre el manojo. - Sumergir el mismo en el agua durante un rato y después colocarlo previamente escurrido otra vez en la calefacción.
Hay personas que colocan los manojos dentro de los recipientes de cerámica que cuelgan de los radiadores. Yo no lo he probado pero creo que puede funcionar bien. Además como tienen agua dentro, nos podemos evitar la tarea de la hidratación.
Si queréis un soporte sencillo, barato y fácil de hacer, para vuestro iPod/iPhone, o para vuestro móvil o radio de toda la vida, solo hay que fijarse en las dos fotos que publican en el blog de :
http://www.microsiervos.com/ Publicado por Alvy # 22/Ene/2009
Soporte de baja tecnología para iPod/iPhone
Cinco lápices. Cuatro gomas elásticas. ¡Tachán! iPhone Stand. Más barato, imposible. Es un ingenioso complemento para iPods e iPhones que publicaron en Geeky Gadgets. § Lifehacker.
Pero si quereis otro todavía más sencillo y barato, ver este video de youTube
Este truco no es mío, lo podéis ver en un blog que se titula,
"Ferreteria La Llaga.Bricolaje ".
En este blog hay cosas interesantes, éste que yo he rescatado me ha gustado por su sencillez y por su utilidad.
Se puede encontrar en www.blogger.com
Si nos encontramos con una tubería de cobre o de hierro que tiene un poro por el que pierde agua sea o no a presión, en el caso de que esté empotrada la tubería deberemos de descubrir todo el contorno del poro, o dicho de otra forma todo el alrededor de la tubería,limpiaremos unos dos centímetros a ambos lados del orificio, cogeremos una abrazadera (brida) y un trozo de manguera de unos dos centímetros a poder ser manguera de gas ciudad por que es más gruesa de lo habitual, la cortaremos a lo largo y la colocaremos sobre el tubo de forma que el poro quede en el lado contrario del corte de la manguera y sobre ella pondremos la abrazadera, la apretaremos fuertemente y quedara opturado el poro, todo esto se puede hacer incluso sin cortar el agua es más escandaloso pero funciona igual. y ya hemos terminado.
A veces hay puertas, ya sean de garajes, cobertizos, terrazas, ....., que de noche no hay manera de ver la cerradura. La acción de meter la llave, para abrir o cerrar la puerta, es casi siempre dificultosa cuando no imposible. No digamos si en ese preciso momento esta lloviendo o soplando un viento excesivamente helado. Con las manos frías puede resultar verdaderamente penoso.
La solución de la linterna no es en este caso la más apropiada, porque a menudo en estos lugares vamos cargados y con las manos ocupadas.
La solución por tanto, a primera vista, pudiera parecer que es el poner una luz para ver la cerradura. Pero no siempre esta es la más idónea, ni la más fácil. Hay situacionesen las que la toma de corriente esta alejada de la puerta, otras veces por problemas de humedad puede ser peligroso acercar a ese lugar la electricidad, otras puede que ser que la luz se halla ido en la zona....., en fin un montón de situaciones.
Para todas estas, incluidas las de tipo ecológico, voy a deciros un truco que funciona a la perfección, no necesita electricidad, no gasta nada, no contamina.....,y que no se puede pedir más.
Bien, parece que va ha ser algo difícil y complicado, pero no, además es la mar de fácil y simple. Casi casi como el asa de un cubo.
¿Os habéis fijado en algunos pedales de las bicicletas? Tienen en los laterales unas piezas reflectantes, que permiten que los viandantes y los conductores nos vean en la oscuridad. Estas piezas se venden por separado en las tiendas donde se arreglan las bicicletas. Son unas piezas de plástico que reflejan la luz y algunas son autoadhesivas y otras están provistas de unos tornillos incorporados, para poderlos atornillar a cualquier superficie.
Aquí me voy a fijar en estas últimas, ya que al ser las puertas un objeto que esta sujeto a muchos movimientos, portazos y vibraciones, las autoadhesivas terminan despegándose enseguida.
El procedimiento es muy fácil, primero compramos una pieza, luego hacemos dos pequeños agujeros en la puerta, justo al lado de la cerradura y del tamaño suficiente para poder traspasar con los tornillos al otro lado de la puerta. Por último apretamos las tuercas correspondientes de cada tornillo y listo, ya tenemos solucionado el problema.
La próxima vez que anochezca y queramos abrir la cerradura notaremos la diferencia. Iremos directos a ella. No fallaremos. Se acabo el ir con los dedos entumecidos de frío y pasarlo mal por no encontrar la cerradura. Con esta solución tan sencilla no volverá a ocurrir.
Si aun estáis en la playa podéis poner en práctica este truco. Es súper sencillo.
El otro día estaba con mi familia en la playa y vi con sorpresa como se puede evitar un problema tan habitual, y a la vez incluso peligroso, como es el que una sombrilla salga disparada y dando tumbos por la arena impulsada por la fuerza del viento.
La idea es tan fácil de hacer, que parece mentira que no este extendida por todas las playas de este país.
La cosa sucedió de la siguiente manera:
Estábamos todos tan tranquilos por la mañana disfrutando de la brisa del mar en la playa, cuando empezamos a notar que el viento cada vez se iba haciendo más fuerte. En poco más de una cuarto de hora las sombrillas empezaron a tambalearse y alguna salió despedida. Incluso la mía que por costumbre la clavo hasta el centro de la tierra para evitar este problema, pero a costa de hacerme polvo los riñones, empezó a moverse como para inquietarme un pelín.
Pues bien, justo a cinco metros de mí había un señor que debía de ser nórdico, porque era como Papa Noel pero en bañador, cogió una bolsa de plástico normal y corriente, como la que nos dan en cualquier supermercado, la lleno de arena hasta la mitad, sacó una cuerda, ato uno de sus extremos a las dos asas y el otro a una de las varillas de la sombrilla y listo. La sombrilla resistía sin problemas la fuerza del viento. Había construido en un abrir y cerrar de ojos un mecanismo eficaz similar al que se utiliza para tensar y sujetar las tiendas de campaña.
Aquí en la foto veis mi versión, a falta de cuerda.