Categoría: Ferreteria
28 Marzo 2009
Este truco es súper sencillo, ya se me había olvidado pero el otro día revisando unos libros de bricolage apareció por allí y me dije " No puede pasar esta semana sin que lo publique, seguro que a alguien le va a venir muy bien".

En las fotos se puede ver muy bien como construirlo. Se coge una goma elástica y se coloca alrededor de los mangos del alicate, uniéndolos con la misma para mantener con la presión ejercida las puntas unidas.

Esta herramienta puede ser útil para sujetar muchas cosas, pero para lo que es especialmente apreciada es para facilitar la unión de varias piezas por medio de soldadura eléctrica o bien mediante pegamento instantáneo. En esta última se evita el peligro que puede ocasionar la caída accidental del producto químico sobre la piel. Todos sabemos lo problemático que es el quitar ese tipo de pegamento por su rápida adhesión a cualquier superficie. Los alérgicos también se pueden beneficiar al evitar el contacto.

Para soldar viene muy bien porque posibilita sujetar la pieza y tener las dos manos libres para sujetar el soldador por un lado y el rollo del estaño por otro.

Se puede utilizar cualquier tipo de alicate, no solo el de la imagen.
Hay que tener en cuenta que cuantas más gomas pongamos más presión ejerceremos sobre las puntas. A veces es suficiente solo con una, pero otras habrá que poner más, sobre todo si la pieza que queremos sujetar es larga o pesada.

Se puede utilizar varios alicates de presión si queremos sujetar más de una pieza.
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2 Marzo 2009
Se puede hacer un banco rústico utilizando restos de poda. Podemos aprovechar restos de nuestros árboles o bien de los montones de leña que dejan en la calle nuestros vecinos.
En el caso que nos ocupa utilicé unas antiguas parras, ya muy viejas, que no producían casi uvas y estas eran de poca calidad. Estaba tan cansado del trabajo que me daban para nada, que decidí deshacerme de ellas.
Cuando tenía los troncos en el suelo se me ocurrió construir el banco.

En las fotos se ve bien la estructura. Si os fijáis bien observaréis que las patas traseras y la sujeción del respaldo son de una sola pieza. Esto le proporciona una gran fortaleza.
Te puedes recostar totalmente, sin miedo a caerte de espaldas.

Lo primero que hice fue cortar las piezas aproximadamente como las veis, sin mucha precisión. Al finalizar el banco ya las retocaría.
Segundo plantee la estructura contra un muro para que no se moviese mientras lo armaba. Utilicé alambre verde de jardinero para unir momentáneamente las piezas y a la vez para ver como podían quedar.

Tercero con la ayuda de una broca hice los agujeros en los troncos para después introducir en ellos tornillos para unir las piezas.
Cuarto con la ayuda de una sierra de calar rebaje los nudos y trocitos de ramas que podían molestar a la hora de sentarse. De la misma forma alisé el tronco del respaldo para que la espalda se apoyase con más comodidad.

Pongo una foto en la que se ve la parte baja del banco para que os fijéis en la forma de unir las patas. Utilicé unos troncos de madera de pino, de un resto de poda de un vecino, porque no me quedaba más trozos de parra. Es importante unir las patas de una forma similar a esta para dar estabilidad a la estructura.

Los tornillos que utilice son especiales para madera y de longitudes diversas suficientes para atravesar los dos troncos correspondientes, pero evitando que la punta de los mismos sobresalga. Esto es importante para evitar accidentes. Las puntas pueden hacer heridas o rasgar la ropa. Tenerlo muy en cuenta.
Para atornillar os aconsejo utilizar un destornillador eléctrico o bien la propia taladradora si tiene regulación de potencia. Esto ahorrará un montón de trabajo.

No ha quedado mal del todo, tal vez demasiado rústico, pero a mi me gusta.
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10 Enero 2009
Este truco no es mío, lo podéis ver en un blog que se titula,
"Ferreteria La Llaga.Bricolaje ".
En este blog hay cosas interesantes, éste que yo he rescatado me ha gustado por su sencillez y por su utilidad.
Se puede encontrar en www.blogger.com

Si nos encontramos con una tubería de cobre o de hierro que tiene un poro por el que pierde agua sea o no a presión, en el caso de que esté empotrada la tubería deberemos de descubrir todo el contorno del poro, o dicho de otra forma todo el alrededor de la tubería,limpiaremos unos dos centímetros a ambos lados del orificio, cogeremos una abrazadera (brida) y un trozo de manguera de unos dos centímetros a poder ser manguera de gas ciudad por que es más gruesa de lo habitual, la cortaremos a lo largo y la colocaremos sobre el tubo de forma que el poro quede en el lado contrario del corte de la manguera y sobre ella pondremos la abrazadera, la apretaremos fuertemente y quedara opturado el poro, todo esto se puede hacer incluso sin cortar el agua es más escandaloso pero funciona igual. y ya hemos terminado.
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15 Diciembre 2008
A veces hay puertas, ya sean de garajes, cobertizos, terrazas, ....., que de noche no hay manera de ver la cerradura. La acción de meter la llave, para abrir o cerrar la puerta, es casi siempre dificultosa cuando no imposible. No digamos si en ese preciso momento esta lloviendo o soplando un viento excesivamente helado. Con las manos frías puede resultar verdaderamente penoso.
La solución de la linterna no es en este caso la más apropiada, porque a menudo en estos lugares vamos cargados y con las manos ocupadas.
La solución por tanto, a primera vista, pudiera parecer que es el poner una luz para ver la cerradura. Pero no siempre esta es la más idónea, ni la más fácil. Hay situaciones en las que la toma de corriente esta alejada de la puerta, otras veces por problemas de humedad puede ser peligroso acercar a ese lugar la electricidad, otras puede que ser que la luz se halla ido en la zona....., en fin un montón de situaciones.

Para todas estas, incluidas las de tipo ecológico, voy a deciros un truco que funciona a la perfección, no necesita electricidad, no gasta nada, no contamina.....,y que no se puede pedir más.
Bien, parece que va ha ser algo difícil y complicado, pero no, además es la mar de fácil y simple. Casi casi como el asa de un cubo.

¿Os habéis fijado en algunos pedales de las bicicletas? Tienen en los laterales unas piezas reflectantes, que permiten que los viandantes y los conductores nos vean en la oscuridad. Estas piezas se venden por separado en las tiendas donde se arreglan las bicicletas. Son unas piezas de plástico que reflejan la luz y algunas son autoadhesivas y otras están provistas de unos tornillos incorporados, para poderlos atornillar a cualquier superficie.
Aquí me voy a fijar en estas últimas, ya que al ser las puertas un objeto que esta sujeto a muchos movimientos, portazos y vibraciones, las autoadhesivas terminan despegándose enseguida.
El procedimiento es muy fácil, primero compramos una pieza, luego hacemos dos pequeños agujeros en la puerta, justo al lado de la cerradura y del tamaño suficiente para poder traspasar con los tornillos al otro lado de la puerta. Por último apretamos las tuercas correspondientes de cada tornillo y listo, ya tenemos solucionado el problema.

La próxima vez que anochezca y queramos abrir la cerradura notaremos la diferencia. Iremos directos a ella. No fallaremos. Se acabo el ir con los dedos entumecidos de frío y pasarlo mal por no encontrar la cerradura. Con esta solución tan sencilla no volverá a ocurrir.
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1 Diciembre 2007
Seguro que este truco tan sencillo os va a gustar.
Ahora que el frío se nos viene encima, es el momento de sacar del armario las prendas de abrigo. Muchas de ellas tendrán un sistema de cierre con cremallera, que es uno de los más cómodos y eficaces de los que se han podido inventar.

Todos lo hemos podido comprobar, pero su eficacia no está exenta de algún tipo de problema. Seguro que alguna vez nos ha pasado, que al ir a subir o bajar la cremallera nos hemos quedado con la pieza de agarre en la mano. La cara que se nos pone, está muy cercana a la de acordarnos de alguien. No es para menos porque la rotura de esta pieza tan simple acarrea un montón de inconvenientes. Si no podemos cerrarla, ya que no cumple el cometido principal, que es el quitarnos el frío al no poder subir la cremallera; puede llegar el caso de incluso tener que tirar la prenda.

Si alguna vez nos pasa este percance, no os preocupéis tiene solución. En algunas tiendas de material de oficina o incluso en alguna ferretería venden unos clif cuya forma, como veis en la imagen, no es la habitual. Su función es la misma que los de toda la vida, sujetar papeles. Pero le podemos dar otra utilidad. Como veis en las dos fotos, estos clif que tienen una forma más atractiva, se pueden introducir en el orificio de la cremallera donde estaba la pieza rota original, y hacer con precisión la misma función.
Para mi creo que incluso queda bonito.
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24 Noviembre 2007
Llegó el mes de noviembre y con él uno de los trabajos más duros que hay que hacer en el jardín, el recorte de los setos.
Todo el que halla hecho esta tarea con un recorta-setos eléctrico, seguro que ha tenido el problema engorroso y pesado de ver como continuamente la máquina se para cuando tiramos del cable y se desenchufa del alargador. Esta situación se agrava con el tiempo ya que los enchufes cogen holgura y se salen con mucha más facilidad.
Perooo......, esta situación tiene una fácil solución:

Si cortamos un trozo de cable eléctrico, de los que la parte interior es de cobre de una sola pieza, y lo enrollamos en la parte del enchufe (macho) de la forma que se ve en la foto de arriba, dejándolo en esta posición para siempre; solo tendremos que enchufar al alargador por la parte (hembra) y después sujetar la unión con el otro extremo del cable, tal como se ve en la foto de abajo.

Parece mentira la cantidad de tiempo que ganamos con este simple truco.
Pero nada es comparable con nuestra seguridad, sobre todo si estamos trabajando con setos de dos o tres metros de altura. Este sistema nos evitará el riesgo de resbalar al subir y bajar del andamio o de la escalera de forma innecesaría.
Quien no tiene un cable viejo.........., hay que recordar...........( una nueva oportunidad).
¿Es fácil no?.......
servido por mini
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2 Junio 2007
Otro truco igualmente eficaz, para no sufrir accidentes en nuestros dedos es utilizar los alicates de punta fina. Esta opción es más rápida, pero supune un gasto económico mayor. No obstante a la larga veréis que esta herramienta es muy útil, conviertiéndose con el tiempo en una de las más utilizadas. Nuestra caja de herramientas seguro que no puede pasar sin ella.

La técnica es similar a la utilizada con la cartulina, lo único que en vez de sujetar el clavo con esta última, se sujeta con las puntas del alicate.

Otras personas prefieren sustituir el alicate o la cartulina por un peine. El clavo lo sujetan entre los dientes del mismo, logrando así igualmente no golpearse en los dedos.


servido por mini
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27 Mayo 2007
A veces tenemos que clavar un clavo muy pequeño, que por su tamaño no nos permite agarrarlo bien con nuestros dedos. Es posible que incluso corramos el riesgo de tener un accidente.
Si queréis tener exito en la tarea y no haceros daño, podéis hacer el siguiente truco:
Cortar un trozo rectangular de cartulina, cartón o papel y atravesar en él el clavo. Una vez hecho esto solo tenéis que agarrar la cartulina con el clavo incorporado y situarlo sin miedo en el lugar donde queramos clavarlo.
Sencillo y fácil.

Este inventillo tambien se puede utilizar con clavos normales, cuando estamos aprendiendo a clavar, para ir cogiendo el tranquillo.
Ygualmente se puede utilizar el truco para clavar en un sitio de dificil acceso para nuestros dedos. Para ello solo es necesario cortar el rectangulo de cartulina tan largo como sea necesario y así llegar al sitio donde nos interese colocar el clavo.


servido por mini
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